Tenía por delante la boda de mi hija, la mayor de mis hijas, para mí una hija especial porque nunca me había dado ningún problema, correcta con carácter muy alegre, inteligente, de notas excelentes, trabajadora, además había sido educada como TJ pero con una mente abierta, me aceptaba a mi que llevaba expulsado varios años, yo la aceptaba a ella que se casaba con un chico TJ al que apenas conocía ...